La Gente Terrible

j_alvargonzalez@hotmail.com

lunes, julio 25, 2005

poder despedirme de ti

Y tú, allí de pie en la puerta,
me preguntaste así:
"¿Adónde vamos?"
"Más al fondo", respondí.
Y obviamente luego me hundí
más y más y más

Nacho Vegas


despertar en estado postalcohólico en casa de alguien, sacudido por espasmos reptilianos de enfermedad tropical, el malestar trepando por mi cuerpo desde profundos abismos interiores, como una química errónea, un desequilibrio en mi torrente sanguíneo producto del exceso de bebida, un veneno del que se alimentan mis células y por el que mandan mensajes sistema nervioso arriba de desconcierto, desazón, dolor

con la cara apretada contra un sofá irreconocible, ajeno e inmenso, el universo, todo lo que puedes conocer sometido a esta resaca tan salvaje y demoledora, triturado por las mandíbulas atroces de la carencia, susurrando desde la boca pestilente una frase mutilada, un fragmento de mensaje de texto, un mantra obstinado y pernicioso, una oración sin ruegos ni promesas, cuatro palabras rotas que repito una y otra vez entre mis labios resecos para no equivocarme, para no confundirme y decir su nombre, porque nada sería tan terrible como decir su nombre ahora, en este páramo de los suplicios que es la superficie interminable y polvorienta de los cojines

jungla con temblores de malaria, no sería peor que despertar en estado postalcohólico en casa de

un delirio tremendo por la fiebre, y no es poesía, son fragmentos inconexos que se ordenan a mi pesar y si significa algo tiemblo tiemblo tiemblo

este puto tembleque

una y otra vez

su nombre

ruegos

y

promesas

nada sería tan terrible

como

su nombre

entre mis

2 Comments:

Anonymous Xènia said...

bestial!

29 septiembre, 2005 12:25  
Anonymous Anónimo said...

Vaya... este no lo había leido. Te lo dejaste todo en él...

Vita

30 septiembre, 2005 21:14  

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