La Gente Terrible

j_alvargonzalez@hotmail.com

sábado, octubre 22, 2005

llueve

Llueve. Oración impersonal.

Y hay goteras por todas partes haciendo plip plip plip en los cacharros lo que me hace pensar en aquella canción de Nacho Vegas y me pongo en plan melancólico y llorica. El suelo es frío y gris. Las paredes son verdes y frías. Mis calcetines tienen agujeros y están negros y sucios. No debería andar descalzo. Me voy a pillar una pulmonía. Ya está en proceso. Moqueo y lloriqueo. Me quedo a oscuras. Oh, por dios. Cómo me jode el otoño.

La conocí en otoño y se fue en primavera.

Me sube la fiebre. Tiemblo.

El puto tembleque. Bajo las mantas. Las paredes son verdes. Las paredes son azules. Las paredes son blancas. Ella las pintó cada una de diferente color.

Dani aparece entre la bruma y los temblores. ¿Seguro que estás bien?

Sí.

¿Seguro?

Seguro.

¿Quieres algo?

Paracetamol.

¿Tenemos de eso?

En otoño, luego primavera. Casi verano. Hacía calor. Ella dijo Voy a irme. Yo me fui primero. Dije Mañana te veo. Volví y se había ido. Esta casa. Para mí solo. Durante meses. Estoy helado. Estoy sudando. Joder.

Dani vacía en un cubo los cacharros de mi cuarto. Las goteras hacen plas plas plas en el suelo y luego plip plip plip plip los cacharros vacíos el cubo lleno Dani me mira Dani fuma Dani tiene paracetamol Dani vacía el cubo en la taza del váter puedo verlo desde la almohada empapada cabeza empapada vaso de agua la pastilla amarga en mi boca y luego todo es agua sobre agua y sueños que reconozco como sueños y ya no tengo tanto frío tanto sudor tanto pavor

¿Estás mejor?

Estoy hecho una puta mierda, Dani.

Estás mejor.