La Gente Terrible

j_alvargonzalez@hotmail.com

sábado, marzo 04, 2006

la espuma rosada

- Venga, cuéntame algo- dice Scout.
- Que te cuente qué.
- Algo. Siempre haces lo mismo.
- ¿Qué?
- Quedarte ahí, sentado. Haciéndome hablar.
- Me gusta hablar contigo.
- Pero tú nunca dices nada. Nunca cuentas nada. – Scout se echa hacia atrás en la silla, mira alrededor, la cafetería casi vacía. – Cuéntame algo. Algo sobre ti.
- No hay mucho. Ya me conoces.
- Sí. Javier. El chico misterioso. – Sonríe, con los ojos serios, severos. – Es la tercera vez que quedamos y todavía no sé de qué palo vas.
- ¿A qué te refieres?
- Sé que te gusto, pero no sé de qué manera. Podría saberlo si me hablases de la chica que te dejó así, tan cerrado. Tan bloqueado.
- No...
- Nunca hablas de ella... Qué pesado.
- Pregunta, entonces. Qué quieres saber.
- No sé... Algo íntimo. Algo importante. – Se toca el pelo, pensativa. – Tu primera vez. Cuéntamela. Cómo fue.
- ¿En serio?
- Sí. Soy una chica sin desflorar- bromea. – Estas cosas me interesan.


Tenía doce años. Era verano. Todavía era un crío, asombrado por todo, asombrado por las niñas y las mujeres, asustado también. Estaba sentado en la salida de emergencia del cine. Nunca me han gustado las golosinas ni los caramelos, pero aquel día tenía un chupachup. De fresa. Lo recuerdo todo. Recuerdo mi olor, a sudor limpio y nuevo, al suavizante de mi camiseta, el tacto de las bermudas verdes y azules en las yemas de mis dedos, las tiras de las sandalias flojas sobre los pies. Recuerdo el crujir del envoltorio cuando lo quité, distraído. Días, toda una vida previa, en los que todavía no necesitaba fumar, y me bastaba la sombra que proyectaba el edificio del cine para pasar la tarde. Entonces llegó ella. Por casualidad. La conocía del colegio. Tenía el pelo negro y los ojos enormes, siempre un poco oscuros, como si no durmiera bien o la apesadumbrase una gran carga. Una sonrisa grande, bonita. Y lo que sentía por ella, lo que se me agitaba dentro al verla, al hablarle, al oler su champú y su colonia infantil, todavía no tenía nombre ni podía manejarlo. Hola, dijo. Y se sentó a mi lado. Yo la miré, miré cómo caía el pelo sobre su rostro, cómo pestañeaba recién salida del sol y ocupaba su lugar en aquel charco de sombra, tan cerca de mí, tan pegada, y me miraba de soslayo y sonreía, y sin decir nada tomó el palito que me salía de mis labios y se llevó el caramelo de mi boca. No eres escrupuloso, ¿verdad?, dijo, y lo introdujo en su propia boca, bajo sus propios dientes blancos y brillantes y chupó y mordió. Crac. Roto. Otra vez sonriendo, saboreando, me devolvió el palito y el caramelo partido. Sin pensar, me lo llevé a la boca. Lo tanteé con la lengua. Estaba astillado y mojado, y no hice nada, dejé que se deslizara tibia por mi lengua la espuma rosada de su saliva, paladeando aquello por primera vez, la tibieza de otro ser humano, su intimidad, inundado todo por el sabor artificial de las fresas químicas, pero incapaz de anular el otro sabor, su sabor, el sabor de todo innombrable, lo que quería de ella y querría en adelante de cada una de las que amase, con carne o sin ella, el gusto inasible de su feminidad, oculto en su cuerpo y en su aroma y sobre todo en sus palabras, su forma de mirar, todo lo que no se puede nombrar sin rebajarlo, aguarlo, estropearlo. Como una tarde de verano, como el territorio de nadie que ambos cruzábamos desde la niñez a otra cosa, la incertidumbre, los horizontes...


- Menuda historia.
- Así fue.
- Pero eso no es perder la virginidad, es otra cosa. No sé. Otra cosa.
- Si tu lo dices- contesto. – Después de eso, en realidad, echar un polvo sólo fue un trámite administrativo.
Ella sonríe. – Qué idiota. No quieres contármelo.
- Te lo he contado. Así fue.
- Eso no es perder la virginidad.
Dejo caer la ceniza de mi cigarrillo en la taza de café vacía. - Entonces es que nunca he sido virgen, Scout.

6 Comments:

Anonymous Anónimo said...

ohs.
y más ohs.

aqui nos tienes, Javo, enganchados.

besitos

Vita S.

06 marzo, 2006 21:42  
Anonymous Menguelez (sensual Djs) said...

Puto perro, siempre rodeao de bellas muhere!

me uno al movimiento ohsistico de de el/la de encima mia.

ahora, te digo una cosa, se ma hecho mu corto. interesante pero corto. me lo via leer otra vez tio.

tienes muxo arte cabron, lo regulero lo haces bonito y sublimas lo q es bonito per se.
un oh orgasmico, de mi para ti.

08 marzo, 2006 18:40  
Anonymous mengueloi said...

se me olvidaba java, menuda charla te perdiste el viernes pasao. la cosa estaba pa pillar apuntes. putos artistas.

y no judiquees con shakespeare.

08 marzo, 2006 18:46  
Blogger kutxillo said...

Lo que he leido no tiene descripción. Desde la insinuante forma en que pelas el chupachups hasta como se lo mete ella en la boca.
Dos palabras se me vienen a la mente y tu seguro que te lo imaginas Javo una es "extraordinario" por la manera en que le das tu toque personal y artistico a cosas que oimos una y otra vez.(es una buena contestación para no quedar como un ser vulgar ante quien te pregunta algo así)
La otra palabra que se me viene a la mente es "anal" y no me preguntes porqué quizá sea culpa del desequilibrio mental de los habitantes de mi piso; un judio, una marmota y un robot de 1984 unos personajes todos.... aunque viendo el "percao" en mi casa y lugar habitual de residencia estoy viviendo rodeado de seres con una capacidad cerebral superior a el volumen de la cabeza de un elefante y eso me gusta. De vivir con genios y personajes extravagantes quizá se me pege algo!!

08 marzo, 2006 19:41  
Anonymous menguelo said...

genios y personas extravagantes no...

lo que sois toos una panda maricones. q teneis los ojetes al rojo de daros ahi..

10 marzo, 2006 01:09  
Anonymous Anónimo said...

Venga, socio, anímate que tus fans esperan impacientes, todos ellos.

24 marzo, 2006 18:25  

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